Respuesta corta y directa para resolver esta consulta frecuente.
La detección de fugas de agua busca localizar pérdidas visibles u ocultas antes de romper pisos, muros o revestimientos. Los síntomas habituales son humedad, consumo elevado, pérdida de presión o ruido de agua.
El método se selecciona según el material de la tubería, la profundidad, el acceso y el comportamiento de la fuga. Pueden utilizarse pruebas de presión, gas trazador, ultrasonido, termografía o inspección con cámara.
El diagnóstico permite delimitar el punto o la zona probable para que la reparación posterior sea más localizada.